Vamos a hablar de las diferencias entre el lixiviado y el té de lombriz (humus de lombriz líquido) y cómo son completamente diferentes entre sí. Si buscais en internet, YouTube o incluso en algunas paginas de conocidos “lombricultores”, habréis observado que en muchas ocasiones, intentan convencernos de que el lixiviado es té de lombriz.

Por este motivo, queremos tratar este tema en profundidad para que podáis entender claramente qué es el té de lombriz y el lixiviado y cómo usarlo correctamente en tus plantas y en tu jardín.

Definición de lixiviado y humus de lombriz líquido

Vamos a repasar las dos definiciones para que podáis identificar de qué estamos hablando.

  1. Lixiviado – El líquido que se deposita en o debajo del humus de lombriz o de las lombrices.

Se produce mediante “filtración”.

  1. Té de lombriz – El resultado final o producto de la suspensión del humus de lombriz para la extracción en agua altamente oxigenada.

Se produce mediante “remojo”.

Pues bien, si te has dado cuenta no sólo estas palabras tienen diferentes significados, sino que son dos procesos completamente diferentes. Uno es el “filtrado” y el otro es el “remojado”, obtenido mediante una intervención humana.

Lixiviados Vs Humus de lombriz liquido (té de lombriz)

Cuando muchos lombricultores comienzan su propio proyecto de vermicompostaje, se encuentran entusiasmados con la idea de poder llenar el vermicompostador casi hasta arriba con agua del grifo y recoger después todo el lixiviado de la bandeja inferior para alimentar a sus plantas.

Pero no tardan en descubrir con desilusión, que esto no funciona así. De hecho, es muy posible que las plantas abonadas con este líquido, especialmente tomates, pimientos y otras conocidas de la huerta, sucumban ante las enfermedades.

Entonces, ¿qué tiene el lixiviado que no es bueno para las plantas?

El lixiviado contiene fitotoxinas (toxinas que pueden dañar las plantas). Algunas de estas toxinas son creadas por ciertas bacterias. No todas las bacterias que habitan en un compostador de lombrices o en un montón de estiércol son buenas.

Cuando un compostador de lombrices se vuelve anaeróbico (falta de oxígeno) reina el caos, o cuando hay demasiados alimentos ricos en nitrógeno, las bacterias buenas entran en guerra con las bacterias malas.

En última instancia, si no mantienes las condiciones adecuadas para favorecer a las bacterias buenas, entonces éstas se echaran a perder. En cualquier caso, en los compostadores de lombrices siempre habitaran microbios buenos y malos, sin importar lo bien que cuides tu lombricultivo. Esto está bien, siempre y cuando los buenos superen en numero a los malos.

Algunos lixiviados pueden contener patógenos dañinos. Debéis de saber, que en las instalaciones de compostaje de nivel industrial, siempre se coloca una barrera debajo del abono para evitar que el lixiviado se filtre hasta lagos o arroyos.

Cuando se añade comida fresca al compostador de lombrices, comienza a descomponerse y entra en un proceso mesofílico. Un mesófilo es un organismo que prospera a temperaturas de entre 21 y 40ºC.

Así que el compostador se calienta bastante, permitiendo que estos organismos se multipliquen exponencialmente hasta que el sustrato se enfría. Cualquier temperatura por encima de este rango se denomina “proceso termófilo”.

Los “termófilos” comienzan a multiplicarse entre los 40 y 65ºC. Se trata de temperaturas idóneas para una pila de abono en el exterior. Las altas temperaturas acaban con los patógenos dañinos y las semillas no deseadas.

Las lombrices se mueven a través del abono, permitiendo una mayor aireación y aportando más oxígeno al mismo. Esto permite que los buenos organismos prosperen, pero generalmente, durante estos aumentos de temperatura, las lombrices se mantienen alejadas de la materia en descomposición hasta que esta se enfría y estabiliza lo suficiente como para considerarse un medio de vida aceptable.

humus liquido vs lixiviado

Esta inestabilidad suele ir acompañada de olores desagradables. Esta es una señal inequívoca de que alguna zona de nuestro compostador esta sucumbiendo ante los organismos malos, eso si; solo hasta que estos pasen a través del intestino de una lombriz.

Así que cuando se filtra agua a través del vermicompostador durante estas condiciones inestables, se esta obteniendo un líquido con dudosas propiedades que, de ser utilizado como fertilizante, muy probablemente hará enfermar a tus plantas.

Pero… ¿Qué es exactamente el té de lombriz?

Se le conoce como; té de lombriz, humus líquido, té de vermicompost, té de humus, té de caca de lombriz… o incluso como el “oro negro líquido“.

El té de lombriz se fabrica introduciendo una bolsa porosa llena de humus de lombriz solido a modo de infusión, o simplemente vertiendo un puñado de humus en un recipiente de agua limpia (sin químicos).

También se le puede añadir una pequeña cantidad de melaza a modo de catalizador para estimular el crecimiento. Lo dejaremos reposar de 12 a 24 horas antes de almacenarlo o utilizarlo como fertilizante.

Por último, se airea el liquido resultante para incrementar el ambiente aeróbico (oxigenado) y facilitar la inoculación de los microorganismos. Esta aireación puede llevarse a cabo con una bomba de aire como las que se utilizan para los acuarios, aunque si vais a abonar vuestras platas directamente y no tenéis intención de almacenar el té de humus, podéis saltaros este paso.

El té de lombriz es beneficioso en muchos sentidos. Desde la raíz hasta los extremos de las hojas. El té de lombriz contiene todos los microorganismos útiles que se encuentran en el humus como:

  • Bacterias
  • Hongos
  • Protozoos
  • Nematodos

Estos pequeños organismos constituyen el 90% de lo que tú y la mayoría de los mortales cree que es el suelo. El resto son metales y minerales.

El propósito de crear el té de lombrices es acelerar la tasa de crecimiento de estos microbios y multiplicar su número de forma exponencial.

Una razón para aplicar el té de humus de lombriz a tus plantas es la rápida absorción por parte de la planta, a diferencia del humus solido, que es un proceso de liberación lenta. Al igual que tu tomas suplementos en su forma líquida, las plantas reciben sus suplementos en forma líquida también para una asimilación más rápida.

Cuando rocías o viertes el té en el suelo no sólo alimentas a la planta, sino que ayudas a que el suelo aumente en numero de microbios beneficiosos, “desplazando” así a los microbios malos donde hay demasiados buenos para competir.

Se ha demostrado en numerosas ocasiones, en multitud de estudios científicos, en el campo y por jardineros rasos como tu y como nosotros mismos, que tanto el té de lombriz como el humus de lombriz solido, pueden aumentar significativamente el crecimiento de la planta, así como el rendimiento de los cultivos, a corto plazo (una temporada), pero también a largo plazo durante periodos de varias temporadas.

Estos grandes beneficios vienen acompañados de una mejora notable en el propio sistema inmunológico de las plantas para ser capaces de resistir a los parásitos como el pulgón, el gusano anguila, gusano cornudo del tomate, etc., y también frente a los nematodos del nudo de la raíz. Las plantas producen ciertas hormonas (como el ácido jasmónico) que los insectos encuentran desagradables. También le ayuda a resistir enfermedades como el pythium y la rhizoctonia.

Cuando se pulveriza el humus de lombriz líquido sobre las hojas y el follaje, los microbios causantes de las enfermedades malas vuelven a estar en inferioridad frente a los microbios buenos, lo que provoca que no puedan repoblarse hasta el punto de hacerse con toda la planta.

El té de lombriz también ayuda a la planta a crear la “cutícula”, la capa cerosa en la parte superior de su epidermis. Esta superficie cerosa protege las hojas de las inclemencias del clima (hielos, calor extremo, etc.) y reduce los ataques de ciertos microorganismos e insectos dañinos.

Sin duda, el humus de lombriz líquido resulta el imponente ganador frente a los lixiviados

Así que ahí lo tienes. El té de lombriz es el ganador indiscutible cuando comparamos estos dos fertilizantes líquidos; lixiviados y té de lombriz.

La próxima vez que abras el grifo y recojas el líquido del fondo del compostador de lombrices, piensa dos veces dónde y para que quieres usar este lixiviado. Una buena idea es usarlo una y otra vez para regar de nuevo el humus.

Nunca estarás segur@ de lo que esconde ese misterioso líquido, pero puedes estar completamente seguro de los beneficios que aporta el verdadero oro líquido.

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